Capítulo
3: “Llegada a la época moderna”
Alex tenía que ver una forma para que Kerosaki
y Seshimaya accedieran a poder a poder ir con ellos, él pensaba que una simple
orden del amo Akuma, pero él tenía que hacerlo por su propia cuenta,
entonces con valor fue a enviarles el mensaje a Seshimaya y a Kerosaki, ellas
con solo escucharlo no accedieron, ni siquiera tuvieron tiempo de pensarlo,
ellas pensaban que era aburrida y ordinaria, la de un simple campesino de
campo, Alex trató de convérsela que solo irían por unos cuantos días ya que
mañana era luna llena, y las dos se transformaran y no serán aceptadas en el
pueblo, se burlaran de ustedes, no será tan agradable como siempre asido, peor
con el incidente que sucedió el día de ayer. Se armó una gran confusión de
ideas:
Seshimaya: ¿Por qué tenemos que ir a
ese lugar? Tranquilamente podre quedarme sin que nadie me vea.
Kerosaki: Además yo no tengo problema
que alguien me vea, todos me conocen como soy.
Reynaldo: Pero deben ir, su padre les
ha pedido que vaya, ya que quiere que vivan la experiencia de vivir en un mundo
diferente al suyo.
Seshimaya: Crees que con unas bonitas
palabras nos harán cambiar de opinión, nosotras nos quedaremos en nuestro
hogar.
En ese momento el amo Sesshomaru
interrumpió la conversación diciendo: “Esta decidido, ustedes irán a ese lugar
con Alex y Reynaldo hasta que termine la luna llena, además no pueden
desobedecerme”.
Seshimaya: Pero que pasará con nuestro
entrenamiento, se supone que nos fortalecemos mas cuando cambiamos de forma.
Además, ¿cuánto tiempo estaremos ahí?
Alex: Aproximadamente una semana,
claro si no es mucho para ustedes.
Kerosaki: Bien creo que es suficiente
tiempo para estar ahí.
Seshimaya: ¿Una semana?, es suficiente
no iré, olvídense de mi yo no iré, me quedaré a entrenar.
Akuma: Tendrán tiempo suficiente
para entrenar.
Seshimaya: Pase lo que pase no iré, a
menos que… según recuerdo, Reynaldo, tú y yo tenemos un encuentro pendiente,
así que te propongo un trato, si tu ganas, iré con ustedes pero si yo gano,
custodiaré a Alex hasta que me enseñe su poder demoniaco.
Reynaldo: Es injusto, ni siquiera se
manejar una espada y crees que voy a poder pelear contigo
Alex: Seshimaya, si tanto me quieres,
por que mejor no peleamos los dos, para que sea más justo.
Seshimaya: No lo creo, yo pelearé con
Reynaldo, así nunca bajes la guardia.
Seshimaya sujetó su espada, y
esperando el momento preciso, atacó a Reynaldo, Alex sabía que ella lo
atacaría, por eso se adelantó a ello y protegió a Reynaldo diciéndole a
Seshimaya: ¿Por qué te aprovechas de los más débiles? No eres justa.
Seshimaya: Aun que seas un demonio
semi-humano, hablas como si fueras todo un humano, patético, nunca lo serás.
Así que olvídate de tu sueño de humano y ahora piensa en tu futuro de demoniaco
(moviendo la espada con fuerza para eliminar a Alex). La pelea entre Alex y
Seshimaya había comenzado, empezó con un golpe de Seshimaya contra la espada de Alex, lo sujetó
bien su espada, soportaba todo lo que Seshimaya, lo hacía como una técnica
especial para que ella se canse y de ahí poder vencerla con más facilidad, Alex
estaba atento a los movimientos que hacía, ya que cada uno importante. De
repente escogió el momento preciso para quitarle a espada a Seshimaya, haciendo
esto, tiró la espada al otro lado del patio, pero lo que no se percató era que
ella tenía la habilidad de agitar las garras lo más rápido, para formar un látigo, esta técnica es de su padre, a lo
cual se lo fue heredado, Seshimaya agitó su látigo hacia Alex causándole una
herida en la mejilla y en la frente. Aprovechó ese momento para quitarle a Doku no Kiba ya usarla como su propia espada y usando su técnica más conocida, la
explosión sónica, retirando un potente poder de la espada. Alex quiso
defenderse, pero el ataque no era para él, sino para Reynaldo, Alex agarró la
vaina de la espada creando y se puso frente de Reynaldo, creando un campo de
protección que desvió el poder de la espada hacia la portadora, dejándola
inconsciente y confundida. Alex por esta vez había ganado, pero tenía que estar
preparado para cualquier cosa que se diera presente.
Seshimaya, al despertar, trató de
escapar para no ir a la época de los humanos, pero también se preguntaba ¿cómo
era que Alex pudo saber tanto de esa espada? Lo que ella no sabía era que en
ese momento era que estaba convertido en un demonio, se dio cuenta que al
instante posee el poder de la espada. De repente, Seshimaya escucha un ruido,
se esconde pensando que venían a llevársela, pero afortunadamente solo era el
fiel sirviente y concejero Akuma, él le dijo: Señorita Seshimaya, usted no
debería ir con esos humanos, usted puede protegerse sola y sin ayuda de nadie.
Seshimaya: Aunque trates de convencer
a mi padre, no va a funcionar.
Chop: Espera, ¿Él amo Akuma te
ha mando que vallas con ellos?
Seshimaya: Pues sí, es increíble que
él me mande con ellos, no lo entiendo.
Chop: Sabes creo que no es mala idea
que los acompañes, además que hay de malo intentarlo una vez.
Seshimaya (dándole un golpe en la
cabeza): Olvídalo, que buen consejero real eres, aun no entiendo por qué te
dieron ese puesto, en realidad eres un inútil. Seshimaya aprovechó ese momento
para escapar, pero su padre, la capturó con su látigo, y aunque se resista la
obligó a ir con los humanos, pero para que no escapara otra vez la arrastró
para que nada pasará. Sesshomaru abrió el portal para transportarlos hacia la
otra época. Fueron absorbidos por el portal llevándolos al mismo lugar de donde
empezaron su aventura. El museo japonés. Ahí se encontraba el padre de
Reynaldo, estaba preocupado por su hijo, cuando lo vio lo abrazó con todas sus
fuerzas, al igual que Alex. Habían pasado dos días sin verse. Fue el encuentro
más grandioso de sus vidas de sus vidas. Seshimaya y Kerosaki miraron a su
alrededor, lo notaron extraño y al mismo tiempo se sentían inseguras. Kerosaki
trató de confiar en ellos, pero tenía miedo. El padre de Reynaldo miró
asombrado y extrañado a Seshimaya y a Kerosaki, ya que utilizaban atuendos
extraños, los ojos extraños, lo primero que pensó fue que eran cosplays, pero
los ojos eran muy reales, además su cabello era demasiado largo, además llevaba
armas para destruir y matar. El padre de Reynaldo le preguntó a Alex: ¿De dónde
sacas a tus amigas? ¿Me las puedes
presentar?
Alex: He…. No creo que… bueno porque
mejor ella se los dice.
Kerosaki: Me llamo Kerosaki, soy la
hija del amo Sesshomaru, para servirle señor.
Seshimaya: Si quieren que hable como
una tonta y me exponga como una idiota, jamás lo aré.
Alex: Bueno si no quieres decir quién
eres, entonces les diré a todos lo que pasó antes de venir,
Seshimaya: No te atrevas a amenazarme,
o sabes de los que soy capaz.
Reynaldo y Kerosaki no sabían qué
hacer, si interrumpir la conversación o darles una lección a los dos. Reynaldo
pensó que si interrumpiera, lo golpearían, pero si le dan una lección, ellos
cobrarían venganza, y con el poder que tenían los dos era incomparable. Así que
Kerosaki dijo: ¡Basta ya! Yo soy la única que puede discutir con Seshimaya,
además me decepcionas Seshimaya, como te has rebajado al nivel de un humano. El
padre de Reynaldo dijo: “Por qué mejor no nos vamos a casa. Vamos a tomar un
taxi, vienen chicas”. Seshimaya y Kerosaki se extrañaron ya que no conocían ningún
medio de transporte moderno. Cuando salieron del museo Seshimaya vio los
carros: Esos monstros no se ven muy amenazadores pero son muy rápidos. Alex le
dijo que realmente no eran monstros, solo eran carros. Seshimaya solo mantuvo
la calma para no destruir nada, hasta parecía gustarle el nuevo mundo. El padre
de Reynaldo hizo parar un taxi, Seshimaya se reusó a ir en uno de ellos. Alex
le preguntó: ¿Cómo vas a ir a nuestra casa si no quieres ir en taxi? Seshimaya le dijo: Porque mejor volando, así
que sujetó a Alex voló, Alex estaba asustado, le dijo a Seshimaya que lo bajara
pero ella le dijo que le indicara el camino a casa.
Al llegar a casa se encontraron con
Kerosaki y Reynaldo, él le dijo en dónde quería dormir, además tenía una
habitación extra, en su mansión había millones de habitaciones para escoger,
pero Seshimaya tuvo que compartir cuarto con Alex porque era el único cuarto de
uno disponible, claro era una cama de dos, una arriba y otra abajo, pero
Seshimaya no tenía otra opción que aceptar la desastrosa oportunidad de dormir
casi juntos.
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